Los integrantes de la FAE, son profesionales entregados a la defensa del país, muchas veces hasta con su propia vida. Diversos capítulos de la historia del Ecuador, ratifican el compromiso de entrega patriótica con el que surcan los cielos, estos titanes del firmamento. Entre los hechos acontecidos considerados de mayor relevancia podemos mencionar a:

LA GUERRA DEL 41

La aviación ecuatoriana tuvo múltiples dificultades, principalmente económicas, para operar de forma óptima durante un conflicto armado en la primera mitad del siglo XX. En 1941 Ecuador sufre de una invasión sorpresiva por parte del Perú. La aviación ecuatoriana no se encontraba en su mejor momento, apenas tres aviones estuvieron en capacidad para llegar al teatro de operaciones; los pilotos: Mayor Leonidas Hidalgo, Capitanes Bayardo Tobar y Gonzalo García, Tenientes Bolívar Pico, Teodoro Carrión, Rafael Ramos y Alfredo Arteaga, y los Subtenientes Víctor Suárez Haz y Luís Arias Guerra cumplieron con misiones de reconocimiento, observación, transporte de autoridades y de heridos entre Guayaquil, Cuenca, Santa Rosa, el Golfo de Guayaquil y el Archipiélago de Jambelí.

DESCUBRIMIENTO DEL CENEPA

En octubre de 1947, el entonces Teniente Ingeniero Geógrafo Francisco Sanpedro, durante el desarrollo del primer curso de Aerofotogrametría que dictaba la USAF en Washington DC., tuvo acceso a un levantamiento fotográfico de América del Sur, realizado en 1945; durante la interpretación encontraron claros indicios de la existencia de un río, entre los ríos Santiago y Zamora, haciendo evidente la inexistencia del Divortium Aquarum entre los citados ríos; asunto de suma importancia para los intereses del Ecuador, ya que este accidente geográfico es mencionado en el Protocolo de Río de Janeiro como línea de frontera.

El hallazgo tenía que ser confirmado en el Ecuador. La FAE desde la pista de Sucúa emplea un avión AT-6 para reconocimiento aéreo en donde se pudo confirmar categóricamente la existencia del río Cenepa, que se extiende por 180 kilómetros hasta desembocar en el río Marañón (por aquel entonces se pensaba que era un río de no más de 20 Km.).

Del 22 de enero al 5 de febrero de 1981 se libro el conflicto de la Cordillera del Cóndor. La participación de los A-37B, Mirage F.1 y Jaguar Mk.1 es digna de recordarse. El Jaguar fue utilizado desde puntos de despliegue como un recurso disuasivo y de empleo en caso de que la situación se agravara y fuera necesario atacar blancos de importancia en suelo enemigo. Los A-37B y Mirage F.1 volaron 179 misiones, de las cuales se deben destacar como fundamentales las patrullas aéreas de combate con relevos en el aire, las que permitieron mantener el espacio aéreo en la zona de frontera libre de la presencia de la aviación peruana, a fin de que las fuerzas de superficie puedan emplearse adecuadamente y consolidar la defensa de nuestra soberanía.

 

El Presidente Galo Plaza Lasso, ante esta evidencia, ordenó detener los trabajos de demarcación de la frontera en la zona de la Cordillera del Cóndor y proclamó la tesis jurídica de la inejecutabilidad del Protocolo de Río de Janeiro.

PAQUISHA, MAYAICU Y MACHINAZA

Del 22 de enero al 5 de febrero de 1981 se libro el conflicto de la Cordillera del Cóndor. La participación de los A-37B, Mirage F.1 y Jaguar Mk.1 es digna de recordarse. El Jaguar fue utilizado desde puntos de despliegue como un recurso disuasivo y de empleo en caso de que la situación se agravara y fuera necesario atacar blancos de importancia en suelo enemigo.

Los A-37B y Mirage F.1 volaron 179 misiones, de las cuales se deben destacar como fundamentales las patrullas aéreas de combate con relevos en el aire, las que permitieron mantener el espacio aéreo en la zona de frontera libre de la presencia de la aviación peruana, a fin de que las fuerzas de superficie puedan emplearse adecuadamente y consolidar la defensa de nuestra soberanía.

1995: Cenepa

EL CONFLICTO

Durante el mes de noviembre de 1994 se presentaba como antesala de cerrar un año más de trajinar diario. Luego que en Diciembre se presentaran algunos roces diplomáticos entre Ecuador y Perú, el 9 de Enero inician los roces fronterizos entre las patrullas terrestres ecuatorianas y peruanas. En forma sorpresiva estos enfrentamientos se incrementaron en forma evidente de que no sería un enfrentamiento común. Así, la Fuerza Aérea pasa rápidamente a máxima alerta con su característica agilidad.

OPERACIONES DURANTE EL CONFLICTO

Las Fuerzas Armadas Ecuatorianas inician todas las operaciones necesarias a fin de defender con honor a nuestra patria. En este contexto, la Fuerza Aérea, realizó un despliegue aéreo sin precedentes; así se creó un agrupamiento especial llamado -Grupo Aéreo Amazonas- compuesto por personal y equipos de las Alas de Combate Nº 22 (Base Aérea de Guayaquil) y Nº 23 (Base Aérea de Manta), con el fin de proporcionar apoyo aéreo aproximado y rescate de combate en la zona del teatro de operaciones del Alto Cenepa, donde combate valientemente nuestra Fuerza Terrestre.

Los Escuadrones de Combate de las Alas Nº 21, 22 y 23, la Escuela Militar de Aviación, conjuntamente con el Ala Nº 11, en coordinación con los radares de la Defensa Aérea, desarrollaron un importante esfuerzo operativo y logístico, a fin de mantenerse en las más óptimas condiciones para el cumplimiento de su misión.

El país entra en alerta máxima el 25 de Enero y la Fuerza Aérea despliega sus medios y ejecuta sus planes. Ahora la FAE tenía el compromiso inmenso de vencer en esta prueba de combate para la que tanto se había preparado. El Espíritu que surgió de sus comandantes y pilotos un lema que perduraría por los años. “Vencer o vencer” ideado con el coraje de los hombres que formaban la institución, se debería poner a prueba con el compromiso de lograr la victoria. Solo había un camino: Vencer o Vencer.

 

Los aviones MK.1 se despliegan y se alistan para cumplir misiones de bombardeo estratégico a blancos enemigos. Los F1 se dispersan y en forma inmediata se alertan con su característica prontitud, para cumplir misiones de interceptación a los que se suma los pilotos del Kfire C2 que igualmente desde sus puestos de dispersión se mantienen alertas.

Hablar de lo que paso en aquellos días en Taura, es hablar de gloriosa lucha la cual todos sus miembros se prestaron valerosos para apoyar el cumplimiento de la misión. Los días pasaron y se cumplieron muchas misiones de vuelo de corridas electrónicas diurnas y nocturnas en escuadrillas disímiles entre los C2 y F1, así como misiones de engaño.

Los días 6 y 7 de Febrero hubo contacto con aviones enemigos. La Escuadrilla “Conejos” conformada por el Mayor Raúl Banderas del F1 y el Capitán Eduardo Cárdenas del C2 tuvieron enganche del radar del avión Mirage 2000 del Perú en una misión nocturna. Se realizaron las maniobras evasivas, perdieron el contacto y retornaron salvos a Taura.

Los Escuadrones pasaron en alerta máxima día y noche durante todo el conflicto, listos para despegar en dos minutos.

EL ENFRENTAMIENTO


Fue el histórico 10 de febrero que La Escuadrilla “Conejos” conformada por los pilotos del F1: Mayor Raúl Banderas y Capitán Carlos Uscátegui y la Escuadrilla “Broncos” conformada por los pilotos del C2: Capitán Mauricio Mata y Capitán Wilfrido Moya. Despegan en forma inmediata rumbo al sector del conflicto, alertados por el sistema de Defensa Aérea para derribar a los aviones incursotes que estaban bombardeando las posiciones ecuatorianas. Los conejos volando en Patrulla a 20.000 pies y los Broncos en patrulla a 5000 pies. Los avistamientos se dan, y en esta gesta histórica son derribados tres aviones enemigos: dos aviones Sukhoi Su-22 y un avión A-37B parando en forma inmediata las operaciones aéreas agresoras.

Este singular hecho, paró la maquina militar enemiga e inició el proceso de cese de fuego y permitió al Ecuador volver a las conversaciones de paz, las cuales se iniciaron con el Tratado de Itamaratí.

VICTORIA SOBRE EL CENEPA. 10 DE FEBRERO DE 1995

Dentro de la planificación operativa que se dio de acuerdo a los acontecimientos que se venían desarrollando en el Alto Cenepa, se había previsto la realización de una operación combinada en la que debían participar una escuadrilla de dos aviones Kfir C.2 y una de dos Mirage F.1.

El objetivo era fundamental: detener la acción de la aviación peruana que durante varios días había estado hostigando a las tropas de nuestro Ejército, realizando bombardeos sobre los destacamentos ubicados en la zona de la cabecera del Cenepa.

Con esta consigna, los pilotos del Escuadrón 2112, Mirage F.1, y del Escuadrón 2113, Kfir C.2, del Ala de Combate N° 21, se encontraban en alerta todo el tiempo y permanecían amarrados a sus aviones, conscientes de ser quienes cumplirían la misión de apoyar a nuestros soldados de la Fuerza Terrestre que heroicamente combatían en la selva amazónica. A las 12h42, la estación Halcón informa al COMAC que cinco tracks (aeronaves rojas) son detectadas y que se dirigen hacia el sector del conflicto; indican que dos de ellas tienen velocidad de 400 Kts y tres con 300 Kts. A las 12h47, el COS-1 activa el FRI.

En la Base Aérea de Taura, a las 12h49, La escuadrilla Conejos del Escuadrón 2112 entró en SCRAMBLE, o salida de emergencia, con la siguiente tripulación: Mayor Raúl Banderas (Líder), Mirage F.1 FAE 807, y Capitán Carlos Uscátegui (Ala), Mirage F.1 FAE 806. Un minuto después, la escuadrilla Broncos del Escuadrón 2113, compuesta por el Capitán Mauricio Mata (Líder), Kfir C.2 FAE 905, y Capitán Wilfrido Moya (Ala), Kfir C.2 FAE 909, recibió orden de salida.

A las 12h53, se comunica a Patuca: “¡ataque aéreo en doce minutos!”, y se pone en alerta a dos A-37B a dos minutos de reacción. A las 12h55, el COMAC comunica a un T-34C en Holding sobre Méndez a FL200: “limpie el área”, es decir que notifique a todos nuestros aviones que abandonen el teatro de operaciones inmediatamente, y el Jefe EM-COMAC encargado, Coronel Gustavo Bucheli, se pone en contacto con el Coronel Wilson Salgado del COS-1 y dispone que los F-1 y los C-2 intercepten y derriben todo avión que encuentren en la zona.

 

 

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