LA ERA DEL JET

Gloster Meteor FR. 9


Los aviones Gloster Meteor FR.9 llegaron al Ecuador vía marítima, entre diciembre de 1954 y enero de 1955, a la Península Puerto de la Libertad. Allí permanecieron casi un mes, por falta de adecuada infraestructura portuaria de desembarque.

En febrero de 1955, el Mayor Daniel Pinargote crea la capacidad logística para que los aviones lleguen a tierra, sugiriendo que el barco navegue hasta la rada de la empresa petrolera británica ANGLO en Ancón. Una vez en ese muelle, gracias a su maquinaria y con la cooperación del personal inglés de alto nivel que allí laboraba, los Meteor fueron cuidadosamente desembarcados y llevados en camiones hasta la vecina Base Aérea de Salinas.

El ensamblaje de los aviones fue realizado por técnicos de mantenimiento ecuatorianos, bajo la dirección de los representantes de la fábrica Gloster, señores R. Ward, P. Daverall y N. Jonson, Así llegan los primeros aviones Jet al país.

Gloster Meteor FR.9

Lockheed T-33 Silver Star

El 11 de noviembre de 1956 llegaron a Guayaquil cuatro aviones de entrenamiento a reacción Lockheed T-33 Silver Star como parte del programa de ayuda mutua que existía entre Ecuador y los Estados Unidos. La entrega la hizo, en ceremonia especial en la Base Aérea Simón Bolívar de Guayaquil, el Jefe de la Misión Aérea Norteamericana al entonces Presidente de la República, Dr. Camilo Ponce Enríquez, quien, en compañía del Comandante General de la Fuerza Aérea, realizó la inspección de los aviones.

Con estas cuatro primeras unidades, la FAE inició el entrenamiento intensivo de sus pilotos para dar a todos la transición de los aviones con motores de pistón al jet.

Lockheed F-80 Shooting Star

A mediados de enero de 1958, comenzaron a llegar los primeros cazabombarderos jet Lockheed F-80 Shooting Star.

El 5 de febrero, en ceremonia especial realizada en Base Aérea de Taura, el Jefe de la Misión Aérea de los EEUU, Coronel James C. Robinson, hizo la entrega de este grupo de aviones al Comandante General de la FAE, aumentándose así su capacidad operativa con equipo moderno.

Con esta adición se conformó el Escuadrón Táctico N 14 del Grupo Taura.

En ese año el Ecuador tuvo un poder de combate que contaba con un inventario total de cuarenta aviones a reacción, a saber: doce cazas Meteor FR. 9, seis bombarderos medianos Canberra MK.6, cuatro entrenadores Lockheed T-33 y dieciocho cazabombarderos Lockheed F- 80C.

STRIKEMASTER MK. 89

Desde 1974 los Strikemaster MK.89 habían sido trasladados desde Salinas a la Base Aérea de Taura, para conformar el Escuadrón de Combate 2113 al mando del Capt. Francisco San Pedro, cambiando su rol principal al entrenamiento de combate.

Permanecieron en esta base hasta 1978, acumulando 9.300 horas de vuelo y sufriendo cuatro bajas durante ese período.

En mayo de 1976, la FAE recibió ocho nuevos MK. 89A y el 18 octubre de 1978 se los trasladó a la recientemente formada Base Aérea Eloy Alfaro de Manta. En 1985 el Ecuador mostró su interés en adquirir seis nuevas unidades para cubrir las bajas producidas.

El 8 de junio de 1982 el piloto británico Meter Thompson hizo el vuelo de prueba final que llamó otra vez a los Strikemaster a reincorporarse a la vida activa de la FAE.

A37B

En 1975 llegaron 12 aviones Cessna A-37B Dragonfly a la Base Aérea de Taura. Luego de pocos años pasaron a la nueva Ala de Combate N 23, en Manta.

Durante el conflicto del Alto Cenepa, en 1995, los aviones A-37B del Escuadrón 2311, estuvieron volando patrullas armadas y realizaron arriesgados ataques a posiciones enemigas en conjunto con los Strikemaster.

Los A-37B y los Mirage F.1 volaron 179 misiones, de las cuales se deben destacar como fundamentales las patrullas aéreas de combate con relevos en el aire, las que permitieron mantener el espacio aéreo en la zona de frontera libre de la presencia de la aviación enemiga, a fin de que las fuerzas de superficie puedan emplearse adecuadamente.

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